La luz en la arquitectura y su peso en la funcionalidad y estética

Escrito por: Secom
29 de febrero, 2024
Tiempo de lectura: 5 min

En el diseño de proyectos arquitectónicos a veces se subestima la importancia de la luz. Si se da ese caso, la construcción resultante carecería de uno de sus fundamentos básicos. La luz en la arquitectura no es solo un añadido más. Es uno de los ejes sobre los que gira todo el conjunto. El éxito de un proyecto que aspire a lograr un impacto significativo radica en la suma de pequeños detalles. Lo que le convierte en excepcional son los matices que proyectan sentido, profundidad, coherencia y emociones. Sin la luz, eso no es posible.

En este artículo trataremos...

  • Por qué es importante la luz en arquitectura
  • Tipos de usos que se le puede dar a la luz
  • El papel de la eficiencia energética
  • Integrar la iluminación
  • Iluminación adaptada de SECOM

Por qué es importante la luz en arquitectura

La luz en arquitectura trasciende su justificación funcional para convertirse en otro de los cimientos que sustentan la estructura. Puede lograr que cualquier creación, ya sea residencial, urbanística, recreativa, turística, institucional, monumental o de cualquier otra índole, lleve un sello inconfundible.

El uso de la luz en este sentido incluye, por supuesto, a los rayos del sol. La iluminación natural en arquitectura desempeña un rol único para mantener los ritmos circadianos. Combinada con los dispositivos artificiales, tiene la capacidad de moldear la percepción, la estética y la funcionalidad del edificio.

Entender el propósito y la identidad de un entorno constructivo y dotarlo de la luz idónea es una tarea apasionante y un auténtico desafío. Para su ejecución, en la actualidad existen numerosos recursos y herramientas que pueden contribuir a generar una atmósfera singular, exclusiva y extraordinaria. Nunca hasta ahora ha sido posible contar con una gama tan amplia y variada de soluciones de iluminación adaptables, integrables y eficientes desde el punto de vista energético.

Tipos de usos que se le puede dar a la luz

La importancia de este elemento tiene que ver con su variedad de usos, que no solo son estéticos y decorativos. Su funcionalidad es su aspecto más práctico e irrenunciable. Si un conjunto lumínico no permite una adecuada visión, no estará desempeñando la labor para la que fue creado.

Uso funcional:

Gracias a él, las personas que habitan o transitan el entorno arquitectónico pueden ver bien. Por ejemplo, pueden trabajar en una oficina sin forzar la vista, contemplar la fachada de un edificio patrimonial con toda su belleza o cenar íntimamente a la vez que aprecian bien el color y textura de la comida.

Uso estético:

Consiste en la creación de ambientes, contrastes, áreas con sombras y otras en las que se enfoca la atención. Puede aportar movimiento y colorido para estimular y hacer vibrar los sentidos. Los fines estéticos, aunque quizás no tan necesarios y prácticos como los funcionales, son los que marcan la diferencia en el diseño y el bienestar.

El papel de la eficiencia energética

El ahorro de consumo, la eficiencia energética, la personalización de los ajustes, y la capacidad de programación y temporización son irrenunciables en la iluminación arquitectónica. En un escenario de transformación digital, economía circular y lucha contra el cambio climático este es otro factor básico para tener en cuenta.

La tecnología que se usa en la fabricación de luminarias y otros dispositivos de luz en la actualidad tiene en cuenta estos conceptos. La descarbonización, el reciclaje o la reutilización son cuestiones que se tienen muy en cuenta a la hora de diseñar un proyecto arquitectónico. La iluminación no está exenta de regirse por estas consideraciones.

El uso de luminarias inteligentes permite programar, encender o apagar de forma remota o incluso desde teléfonos móviles inteligentes cualquier producto. En este sentido, la tecnología LED se ha ido imponiendo hasta convertirse en, prácticamente, la única opción posible. Proporciona los más altos estándares de calidad en iluminación arquitectónica con los mejores niveles de ahorro, resistencia y eficiencia.

Integrar la iluminación

La iluminación integrada es uno de los avances que ha facilitado un salto de gigante en la estética de muchos proyectos arquitectónicos. Desde una cocina hasta un cuarto de baño, o la fachada de un edificio, pueden dar un giro radical gracias, por ejemplo, a un downlight extraplano o un foco empotrado.

La integración en sentido amplio puede entenderse de dos maneras. Por un lado, tiene que ver con un enfoque integral del proyecto arquitectónico. Es decir, implica incluir la luz, tanto natural como artificial, desde las primeras etapas del proceso de diseño arquitectónico. Esto conlleva consideraciones de planificación de la ubicación, materiales, colores, etc.

Por otro lado, la integración alude a la creciente variedad de oportunidades de añadir dispositivos lumínicos en mobiliario o partes arquitectónicas. Por ejemplo, tiras LED en los peldaños de las escaleras o focos en puntos estratégicos de una fachada. Las posibilidades son prácticamente inacabables.

Iluminación adaptada de SECOM

SECOM puede aportar soluciones para cualquier tipo de necesidad lumínica. Facilitar iluminación con capacidad de adaptación es una de sus señas de identidad. Estas son algunas de las opciones disponibles, todas ellas fabricadas con tecnología LED.

  • VALO. Es un downlight empotrable, que ofrece unas magníficas prestaciones y alto rendimiento.
  • ESLIM eonlight system. Dispositivo de alta eficiencia 116 lm/W y gran intensidad de luz, con un flujo luminoso uniforme.
  • KONAK. Es una campana industrial con un diseño de estética moderna y gran resistencia.
  • FAMILIA FLOPRO. Luminaria empotrable de suelo, especialmente pensada para espacios exteriores.
  • PROTEK. Proyector de gran resistencia, ideado para colocar en zonas de jardín.
  • BELEL. Tira LED flexible que puede colocarse en una amplia variedad de espacios, tanto interiores como exteriores.

Encontrar los productos adecuados para cada proyecto requiere, en la mayoría de las ocasiones, una labor de búsqueda y valoración de las mejores opciones. La elección determinará el resultado final. La luz en la arquitectura tiene la capacidad de influir en factores clave de la construcción acabada. Por eso, es recomendable tenerla en cuenta desde las etapas iniciales de planificación. Las ventajas de hacerlo son múltiples e incluso puede contribuir a acortar los plazos de la ejecución de la obra. A eso hay que sumar que se logran resultados que dejan huella por su funcionalidad, estética y eficiencia energética.

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